diumenge, 5 de juliol de 2015

La costurera

La costurera nunca tira un retal sobrante a la basura. Guarda todos según tamaño y tipo de tela. Tiene cajas y cajas llenas de retales de todos los colores y texturas diferentes. Cuando tiene que elegir uno le encanta poner la mano en la caja y remover las piezas de tela, una y otra vez, una y otra vez. En su cara aparece siempre una sonrisa.

La costurera perdió ya la cuenta de su edad. Se dio cuenta que se hacía mayor  porque la edad de los de su alrededor iba aumentando y dejó de celebrar su cumpleaños no ya porque no tuviera con quién celebrarlo -que también- sino porque pensó que así evitaría el cúmulo de años. Pensó que rejuvenecería.

La costurera trabaja de noche, porque dice que es cuando hay más luz, puesto que su piso tiene ventanas pequeñas y las lámparas se difuminan con los escasos rayos de sol. Así, de noche, los flexos ganan enormemente.

La costurera huele las telas, y por el olor sabe si son de algodón, lycra, lino... una vez la llevaron a la tele y todo, pero en el plató se despistó con los focos y no salió bien el ejercicio de demostración.

La costurera limpia regularmente su máquina de coser, con mucho mimo y tacto. Y cada vez que le propone coser algo difícil y lo consigue, le acaricia el lomo con mucho agradecimiento.

La costurera juega con los colores y los estampados de las telas para elaborar nuevas piezas llenas de colorido. Las combinaciones le quitan el sueño.

La costurera lame el hilo antes de introducirlo en la ranura de la aguja; es su truco ante la pérdida de vista.

La costurera cosía para su casa, su familia, amigos y a veces, para ella.

La costurera ahora cose para la vecina que la cuida, y para ella.

La costurera vive en la ciudad, en el corazón de Lisboa.

La costurera escucha siempre radio Paradise.

La costurera tiene una Refrey.

La costurera cose.

La costurera.

6 comentaris:

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    1. Potser la seva passió per la costura li dóna la valentia per viure el dia a dia.

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  2. M'ho va dir l'Anna i és veritat: preciós! Jo m'he sentit emocionat amb aquell "le acaricia el lomo" a la màquina de cosir, com si fos un animal! Ai la costurera escriptora que tenim! Pep

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    1. És que les màquines de cosir tenen molt d'animal, ha ha ha. Tenen vida pròpia...

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